CROSSDRESSING CLASSIC

Crossdressing Girls: nº1 en su género y sin ánimo de lucro.










































































































































I LIKE IT


DOGGING: COMPARTIENDO A LA PUTA DE MI MUJER

Si nunca lo has probado es muy difícil de entender. Que se follen a tu mujer delante de tus narices un montón de catetos asquerosos es impresionante. Ver como se deja hacer cosas denigrantes y pervertidas, por delante y por detrás... con uno, dos, tres y hasta cinco tios que si te despistas también te la meterían a ti. Guapos, velludos, bajitos, mayores, desnudos o con el mono de trabajo. Por lo menos una vez en la vida hay que compartir a la mujer para saber lo que es bueno.

Nuestra primera vez fué en un solitaria área de descanso de Valencia. Le pedí a mi mujer que nos bajáramos del coche y nos escondimos de miradas indiscretas detrás de él. Solo me desnudé yo. Apoyé mi poya sobre la fria chapa, dejando mi depilado culo a la vista de ella. Primero le pedí que me chupara el culo. Luego le supliqué porque no le hacía mucha grácia. Se imaginaba que me la iba a follar sobre el capó. En esas entró una furgoneta al área. Poco a poco se puso delante mismo de nuestro coche. Y eso que había espacio de sobras para diez o más vehículos. Comenzaba a oscurecer y me puse la ropa lo más rapidamente, maldiciendo que mi culo estaba todavía virgen. De la furgoneta salió la legión francesa: un montón de trabajadores de varias nacionalidades. Entre ellos dos enormes negros. Parecían nigerianos. Con las camisas desabrochadas después de un caluroso día de trabajo. A mi mujer no se le ocurre otra cosa que saludarlos. Los cabrones la piropean como si yo no existiera en ese momento. Dos de ellos se sacan unas enormes poyas y empiezan a mear a escasos cinco metros de nosotros. Los dos las miramos de reojo con impresión. Vaya venas y vaya delicia carnosa que se muestra descaradamente. Mi mujer empieza a tocarse el pelo como una tonta mientras junta las dos puntas de sus zapatos. Malo, malo. Ellos se dan cuenta que es más floja que una veinteañera. Mi mujer se va al otra lado del coche, abre la puera, se descalza de un zapato y me pide que le saque su bolsa del maletero.







Mientras la saco oigo un cuchicheo de los currantes: estos dos van pidiendo guerra, un agujero es un agujero. Noto una mano que me acaricia la nuca y otra que me apreta el culo sobre el tejano. Varios de ellos ya hablan con mi mujer descaradamente. Me dejo llevar entre asustado y excitado. Desde el maletero veo las dos poyas que acaban de mear en la cara de la guarra de mi mujer. A mi me suben la camiseta y me bajan los tejanos. Ellos dicen: de espaldas es como una mujer. Me escupen en la raja de culo, me besan el cuello, me comen la oreja, me agarran de los codos y me colacan una caliente nabo en mi culo. Mi poya se pone dura. Me introducen en el maletero del monovolumen, de rodillas y me avisan de que no haga tonterias. Mi mujer está ya comiendose tres poyas. Calculo que en total son siete tios cachondos que nos van a hacer todo tipo de perrerías. Empiezo a notar un capullo que entra unos centímetros. Decido dejar hacer y concentrarme en mi mujer. La veo desde la ventanilla de atrás como si de un vídeo se tratara. Han puesto una manta en el suelo y se la están follando como a mí. Además tiene un cipote en la boca. Para más morbo uno de los currante comienza a darle por culo al que se está beneficiando a mi mujer. Oooooh, noto toda la poya dentro y me imagino que lo mismo debe sentir ella. Ahora son dos poyas las que chupa. Gime...














Un coche entra en el área. Poco a poco se acercan. Una joven guapa con gafas de moda se queda mirando por la ventanilla. El coche arranca a toda leche huyendo del lugar. Los tios se rien. Una poya claramente llena de mierda sale de mi culo. Mi mujer a acabado tendida en el suelo por el peso de los dos cerdos. Hablan de doble penetración o que yo me reuna con el grupo. Me dan un cachete, me giran, me cogen de la poya y me plantan delante del grupo. Se rien de mi y me insultan por dejar que aquello pase. Me llaman cornudo. Me obligan a besar los sucios labios de mi mujer, llenos de leche de un negro que ahora eleva a Marta y se la sienta sobre su poya. El espectáculo es morboso. Una enorme poya negra penetrando el blanquito chocho de mi putilla. Otro, de rodillas, empieza a comerse lo que resbala de la penetración. Yo también acabo de rodillas con un mazo caliente dentro de mi garganta, entrando, saliendo, entrando, derramando leche en mi interior. Cogen la ropa de mi mujer que reposa en el suelo, me la obligan a poner y me levantan y empalan como a Marta. Los dos espalda contra espalda rozando nuestro culos. Me corro en el vientre de mi amante que parece árabe. Me come la boca y acaricia  los pantys rotos que llevo.

De repente me asusto, se llevan a mi mujer a la furgoneta. Les pido que me lleven a mi también para que me follen sin cansarse. Mi amante no puede sujetarme eternamente de mis nalgas, yo elevado como una adolescente. A Marta la están obligando a chupar la poya de un perro. Es demasiado. Les ruego que no se pasen. Me contestan violentamente que harán lo que les de la gana. Ahora estoy sujetando el pene del Pitbull y Marta lamiendolo con cara de asco. De reojo veo que entra otro coche en el área. Va poco a poco. De repente el grupo nos deja en paz. Gracias a dios que en la guardia civil. Rápidamente nos vamos a nuestro coche para no pasar más vergüenza. Arrancamos con lo poco que llevamos puesto, callados, con todos nuestros orificios húmedos. Ambos pensamos que aquello tarde o temprano debía volver a ocurrir. Fin.


















AYUDA, HELP!!

2 comments:

Ian said...

What nice girls.

ERIKATV said...

increibles todas las fotos muy hermosas nenas gracias!!!