MI MUJER ENCONTRÓ MIS FOTOS SECRETAS

Crossdressing Girls: nº1 en su género y sin ánimo de lucro.






























































































Ella había sido una gran puta de jóven, que se lo comía todo, y conocía perfectamente mi inclinación por la ropa femenina. Años han pasado de aquello y creo que todo se puede olvidar, tanto por mi parte como por la suya. Pero yo continué durante estos años con mi vício secreto, hasta que ayer me descubrió, una vez vestido como una señorita de alto copete. Fina, elegante pero con ese toque de zorrona con pasta que desea un musculoso y jóven obrero sudoroso. Siempre me he travestido sabiendo que ella trabajaba por la tarde (yo hago turno de mañana) pensando que estaría seguro en mi casa y que no tendría que preocuparme de nada. Además tiene una gran responsabilidad laboral. Pero desgraciadamente dió la casualidad que ella tenía que ir al podólogo, yo no lo sabía, y pidió las últimas horas de su trabajo para no llegar con prisas. El maldito callista se adelantó y ella apareció en mi casa a eso de las 19:30 en vez de a las 22:00. Por culpa de tener la música super alta no escuche las llaves, y a si fué como casi se le saltan las órbitas de sus cuencas... a la pobre Patricia.

(sigue más abajo)












Al principio su cara era la viva imagen de la estupefacción. Ella no sabía cómo reaccionar hasta que pudo articular unas temblorosas palabras: - ¿qué es todo esto, Ramón?-, a lo que yo alucinado y muy asustado le empecé a explicar que era una sorpresa sexy para estimular nuestra vida sexual. Y que lo había leído en internet. Y que no era nada malo o raro. A partir de ese momento, esta fue nuestra conversación:

Patricia: Ramón ¿eres Gay? ¿Por qué no me lo has dicho y me has engañado?. Ya me lo decía mi amiga Susana.

YO: No!!, No!!, cariño mío, no soy Gay, solo que desde que tengo uso de razón me ha gustado mucho vestirme con ropa de mujer, y no lo puedo evitar. Me pensaba que ya lo sabías del instituto.

Patricia: ¿alguien cercano conoce esto?. ¿Algún amigo?. ¿Has hecho alguna barbaridad?.

YO: No, nadie más que tú lo conoce.

Patricia: La verdad, ya no te creo nada. El Jueves pasado encontré esas sucias fotos tuyas en el ordenador. Sabía que eran de un hombre vestido de cría pero... como estaban todas con la cabeza recortada... Me tendría que haber fijado más en el cuerpo. Ahi dios mío como se enteren en mi trabajo. Eres un maricón inconsciente. ¿Las has colgado en alguna red social?.

YO: No reina mía. Lo siento. Lo siento.

Patricia: Inútil de mierda, no te enteras de nada de internet. Cualquiera te las puede haber pirateado junto con nuestros datos. Susana ya me dijo que todo esto no era nada bueno...

YO: ¿Susana, tu amiga psicologa del trabajo?. La que te lleva de fiesta al centro para que te refrieges con chabalillos veinteañeros. Menuda cabrona. ¿Encima le enseñas mis cosas para que me psicoanalice?. Y yo siempre respetando tu maldita intimidad... tus bragas manchadas de fluidos raros... esas cartas que guardas desde la boda... aquel día que te pillé con un vestido diferente al que te habías puesto al salir de casa...

Patricia: ¿Y ahora que quieres calzonazos?. ¿Que te coma el culo o que llame a uno de esos críos?. Buaaaa!!!

Yo tenía puesto en ese momento una peluca morena de media melena por los hombros con un gran flequillo que me tapaba toda la frente hasta la parte de las cejas. Estaba maquillado con una base de Chanel para aclarar mi piel, los ojos pintado con rímel muy, muy caro de color negro. Las mejillas de tono rosado y los labios con un carmín rojo. Llevaba un vestido de color gris claro de Loewe, muy ceñido al cuerpo que me llegaba hasta el medio muslo. Unas medias negras tupidas y unos tacones de 7 centímetros monísimos. Como de costumbre, llevaba puesto también unos pechos postizos de silicona que había comprado por internet (talla D), un sujetador negro y un culot precioso del mismo color. Cabe decir que soy una persona tirando a delgada, no peso más de 63 Kg y mi estatura es de 1,66. No tengo nada de musculatura y mi trasero es algo respingón, con lo cual cualquier cosa que sea ciñe a mi cuerpo me suele sacar un buen trasero.



Patricia se hartó de llorar. Meditó un buen rato lo mal que me había tratado. Luego me miró con condescencencia como una mami cariñosa y se dirigió a mi:

Patricia: La verdad, me has dejado de piedra, no te esperaba vestido a si, y para colmo (buaa...) es que no te queda nada mal, incluso estas muy sexy... ¿Ya no te gusto?. ¿Quieres probar un hombre?.

YO: No mi reina. Solo me gustas tú. Pero esto me pone como una moto.

Patricia: ¿No he hecho yo todo lo posible para tenerte satisfecho?. El polvo en el parking, dejarme meter la puntita por el culo, aquel beso a lo Sharon Stone con Susana, el día que le enseñe las bragas de encaje a aquel negro de la playa... o cuando permitiste que unos veinteañeros me magrearan en las discoteca de Santo Domingo...

YO: Lo siento, aquel día iba borracho y no me enteré de nada. ¿Tú crees que yo sabía que te estaban metiendo el dedo aquella panda de asquerosos mulatos?. He estado teniendo pesadillas con eso desde hace años... lo siento. Siento también esto.

Patricia: Cariño... uno de aquellos mulatos, como tu los llamas (eran alemanes)... me puso su miembro en la raja del culo, otro me metió los dedos en las bragas y me pellizcó los labios menores... Para remate otro se tocó la pija y me pasó su leche en los labios. Podría haber pillado el SIDA. Los otros turistas se morian de risa. Tendríamos que haber hecho denúncia pero tu estabas borracho mirando a una negra. Susana me está haciendo psicoanálisis gratis por todo aquello y... que coño... me gustó, me gustó. Ramón!!.

En ese momento empecé a manchar la entrepierna del vestido con mis abundantes fluidos. Soy un cerdo sin remedio. Y lo acepto. Pero nunca esperé  volver a conocer aquella faceta tan puta de mi mujer. Además de borracho, cornudo. Empezó a empinarse mi pene.

Patricia: Ahora mismo llamaré a Susana y arreglaremos esto. Mientras tanto sientate ahí un ratito que nos serviremos una copa hasta que ella llegue. Confía en mi. No se te ocurra cambiarte. Ella nos puede ayudar. Toma el vaso, creo que me he pasado con el wisky. Da igual, bébetelo todo.

Lo que tenía duro se volvió de merengue y resignado me senté como una niñita en el sofá. Medio borracho con el pedazo de copón. Lo había intentado pero mi mujer era más tradicional que una monja de Toledo. Esto era el final. ¿El divorcio?. La puta Susana de los cojones!!... Ella llegó a la media hora. Sudando y nerviosa ante la melodramática llamada de mi mujer que, aunque no le dejó nada en claro, le hizo suponer alguna desgracia apocalíptica.

Susana: Reina!!, que te ha pasado... Ostia la madre del cordero!!... ¿Ese es Ramón?... Glupsss!!. Pero que coño hace con tu ropa de fiesta!!...


Patricia: Si hija, si. Tenías razón. No era una fantasía de hetero. Creo que es gay. ¿Verdad, Ramón?. Buaaa!!

Susana: Bueno... en fin... Patricia será mejor que cojas el coche, te des una vuelta y te despejes un rato. O mejor. toma las llaves de mi casa y quedate un par de horas. Hay de todo en el refrigerador y en el mueble bar. Sobretodo, no vuelveas durante la sesión. Veremos si esto tiene solución. Siempre podrás quedarte en mi casa.

Patricia: Muchas gracias amiga. Haber que puedes hacer con él. Este hombre me supera. Muchas gracias, perdoname y esperemos que nadie del trabajo se enteré. Gracias Susana. Buaaa!!

Susana: Somos amigas y ya sabes que soy una gran profesional. No tardes en marchar corazón. Venga!.

Mi mujer se fué sollozando y con cara de destrozada. Aquella perra psicologa se quedó mirandome fijamente, analizandome y desmontandome mentalmente como a una muñeca de plástico. Su cara parecía indiferente, sensual, angulosa, tersa y todavía bella ya pasados los 39. A los cinco minutos se acercó a la puerta de casa, miró por la ventana que daba al garaje, sonrió y me dijo:

Susana: Ahora que tu mujer se ha marchado... Pedazo de cabrón... ¡Que bueno que estás así! y ¡Que ganas te tenía de follaaarte!. Prepara tu culo, que a mi me encanta este rollo cantidad!!!. Te voy a destrozar. No te creas que eres el primero o el último. Los maricones sois mi debilidad!!.

Pensé para mias adentros: ¡yo no soy gay idiota!... Volví a mojar mi entrepierna y el precioso vestido mientras una gran erección me hizo estremecerme como a una adolescente. Suspiré. Era una perra cabrona pero me resultaron excitantes aquellos mandatos e insultos de su perfectamente perfilada boca. Ella sonrió con tremenda malícia y empezó a tocarse la bragueta de su ceñido jean al igual que lo haría un tio cachondo. En ese mismo momento escupió con tanta fuerza que su saliva viajó un par de metros hasta mi peluca. Me sentí como la más perra. De su bolso sacó un pequeño vibrador femenino. Lo miró con cara de viciosa y acto seguido me hizo una señal para que me diera la vuelta. Aquel gesto lo hizo con tanta desgana y contundencia... sin una sola palabra. Como una de esas amas de internet. Yo estaba como drogado con el lingotazo de wisky que me había dado mi mujer. Comencé a alucinar. Me pareció que en su precioso y poderosos cuello aparecía una nuez masculina. Incluso que en su entrepierna comenzaba a crecer una enorme verga. ¿Tendría polla como los travestis que había visto en la carretera?. Me sentía embriagado y capaz de hacer cualquier cosa por los efectos de la adrenalina y el alcohol que recorrían todo mi ser. Comencé a ponerme de rodillas, dandole mi culo femeninamente. Me parecía que en segundos abandonaría mi cuerpo y que luego me podría ver desde el techo, cachondo... de espaldas... apoyado sobre en el sofá mientras ella me follaba. Sumisamente me atreví a soltar unas palabras. Le informé que debajo del mantel había escondido un enorme consolador y que, en el cuarto de baño, Patricia guardaba la vaselina...

(seguirá cuando me de la gana...)



































































































































































































































































UN PEQUEÑO HOMENAJE A TARA EMORY

He vuelto a sucumbir al "Poder Shemale" y es que esta gran Diva también se lo merece (este es un blog crossdresser y no suelo mostrar mucha silicona). A disfrutar con la gran Tara...






















I'm lovin' it
(video hetero, no crossdresser)



AYUDA, HELP!!

6 comments:

Anonymous said...

uffffff, qué relato, chica!!!

y la continuación?

besos!!!!

Anonymous said...

Simplemente acojonante!!!!

TG lover said...

Your post are very fine, but they are too long. Make shorter post, please.
Kisses

Wethole said...

Gracias guapa por intentar colaborar... pero hago lo que puedo para poder trabajar y hacer el blog. Por eso son tan largos los posts. Si te interesa, necesitaría ayuda económica para ello... Espero tu agradable visita.

Anonymous said...

your post are too heavy
you'r uploading too much pics in a single post

Anonymous said...

Anda la otra tonta del pijo...