ME SIENTO UNA PUTANA DE LUXE

Crossdressing Girls: nº1 en su clase y sin ánimo de lucro.





Me pararon los tres municipales a las 7 de la mañana con una borrachera monumental. Yo iba disfrazado con todo el kit (carísimo) de enfermera rubia platino. Había estado dos meses en cama por una fractura de tíbia y me encontraba muy delgadito y blanco como la nieve. Ya de por si desde siempre había sido muy poca cosa y ahora, la verdad, disfrazado de aquella manera parecía una tía de treinta y tantos años iluminada por aquella famélica linterna. Ellos me dijeron: mira chica, los tres no hemos follado todavía y he pensado que podíamos estrenarnos contigo. O eso o te empapelamos y no tocas el coche en un años.Y antes de que yo pudiera responder se empezaron a desnudar los tres. Por aquel camino rural nunca pasaba nadie. Era mi atajo secreto. La situación eran superexcitante.

Yo nunca había tenido experiencias homosexuales, pero me ponía la ropa de mi novia y me atraía la idea desde hacía tiempo, así que ví tres cuerpos atléticos y no me lo pensé. El alcohol me había vuelto loco. Mejor dicho, loca. Cuando salí del coche vi tres vergas cada cual mas grande, entre 18 y 21 cms. Calculé a ojo de borracho. Los tres jóvenes municipales se abalanzaron sobre mi y me tiraron sobre un colchón que había entre unos arbustos. El más alto me ofreció su verga y no me lo pensé y me la metí en la boca. Se la empecé a chupar lentamente, le pasaba la lengua por el capullo, mientras a sus dos amigos les pajeaba con mis finos guantes de látex. El tiarrón no tardó en empezar a jadear y correrse en mi boca, inundándomela de leche caliente. Seducí a sus dos amigos con besitos en las ingles y se las empezé a chupar. Una vez una,  al minuto la otra. Me las pasaba como había visto hacer el las películas porno. Los dos gemían como locos de placer. No veía al tiarrón, pero tampoco me preocupaba hasta que sentí como me impregnaban el culo como de aceite, al mirar lo vi con un bote de aceite corporal y con la polla levantada otra vez. Quise decirle que no, pero uno de sus amigos me empujó la cabeza y casi me atraganto con su polla. Aquel animal me agarró de las caderas y puso su capullo en mi culito virgen. Al empujar yo apreté el culo y no pudo entrar. Apretó mi poya buscando el chochito de una treintañera y noté que su cipote se puso aún más duro. Gritó: ¡¡Si es un mariconazo!!. ¡¡Pero que buenorro que estás!!.
(sigue abajo)






































Me ordenó: ¡Relaja el culo o te dolerá cuando entre!. Yo instintivamente le hice caso sumisamente. Aprovechó para entrar pero le costaba abrirme. Empecé a gemir como nunca había imagiando hacerlo. A la tercera embestida logró metérmela y el dolor fue brutal. Semejante herramienta metida en mi culo no era para principiantes. Empezó a moverse muy despacio para acostumbrar el ano y dilatarlo más. El daño se empezó a transformar en placer ya que nuestras carnes encajaban como un guante. Su amigo se corrió en mi boca y esta vez me tragué todo su semen amargo pero delicioso, mientras gemía como loco por el polvo que me echaba el grandullón. Notaba que me la metía entera, sus huevos daban en los carrillos de mi dolorido culo. Me folló durante diez minutos. Yo con las bragas a medio bajar y el sujetador puesto miraba con picardía a los otros dos policias. Hasta que la bestia explotó de placer y me inundo el culo de leche. Me besó y lamió la base de la espalda. Su amigo no perdió el tiempo y me limpió el ano, acto seguido me penetró con una porra. El tamaño nada tenía que ver con la polla. Entraba y salía con facilidad. Ya solo sentía placer y me pidió que me pusiera de pie apoyado contra la pared, a lo que yo le obedecí: me penetró más violentamente, y mientras me embestía fuertemente, note una mano que me agarraba la polla y me masturbaba. Cuando miré vi al tiarrón que ahora tanto me gustaba sonriendo, viendo mi cara de placer. Su amigo extrajo un gran trozo de la herramienta de mi ser, se corrió sobre la porra y después me lleno con ella las entrañas de leche caliente. Me corrí casi a la vez. En ese momento se me doblaron las piernas y caí al suelo. Había tenido un orgasmo como nunca antes recordaba. El tiarrón me besó en la boca, me metió su lengua hasta casi la garganta y me dijo: Me ha encantado follarte y me parece que no va a ser la última vez. Porque veo que te ha encantado. Eso si, siempre te quiero ver vestido de mujer. Sin mariconadas, eh?.

Y no se equivocaba. Cogí una targeta con su móvil, me limpié con unos cleeanex y marché para casas.







































































































AYUDA, HELP!!

2 comments:

Garganta Profunda said...

UMMMMMMMMMMMM YA ME GUSTARIA FOLLAMELAS A TODAS.. Y SENTIR SUS POLLAS DE MUJER Y SU LECHE DE HEMBRA EN MI BOCA BESARLAS Y SEGUIR GOZANDOS SU EXCITACION FEMENINA

Pattybel said...

Very exiting and amazing blog. Beautiful pictures of slut crossdressers. Thanks. Patty.