AND THE WINNER IS

¡¡SHEILA DE MEXICO!!



Esperamos preciosa más fotos tuyas. Las del concurso son espectaculares. Eres realmente la reina de este blog. Siempre que quieras te las publicaremos (utiliza el mismo medio que para el concurso). Hasta pronto, su traviesa majestad.







También recuerdos a las damas de honor:


EL HOMBRE QUE ESTABA MÁS BUENO QUE MI MUJER

Siempre me han gustado las tiarronas contundentes pero, por cosas de la vida, mi mujer tiene el tipo de una adolescente. A mis amigos les gustaban las tías así y yo intenté buscarme a la mejor en su clase. Yo era y soy el líder del grupo de amigos. Agraciado en físico y cartera. No podía ser menos. Pero siempre he mirado de reojo a esas mujeronas de grandes pechos y piernas torneadas por el peso de tanta lujuria. Rubias o morenas, recién salidas de la peluquería, maqueadas sobre esos zapatos de tacón que dejaban entrever unos enormes dedos torturados con las uñas pintadas de rojo pasión. Las observo en la puerta del colegio de mis hijos. Ante mi descaro, me miran de reojo mientras recojen a los suyos. Através de sus grandes gafas de sol, con deseo. Todo en ellas es enorme y voluptuoso. Sus brazos, sus labios, sus espaldas y nalgas. Mi prototipo es una mamá guarrona tipo Beyonce. Que le sobre de todo. Que te agarre como una bestia en la cama. Mi mujer es una caricatura de eso. Es como follarse a un crío. Pero ella también tiene su público que aparto de una mala mirada. Aquí está su hombre y a ti puede ser que te parta la cara.

Lo explicaré en pocas palabras, como cuando organizo la jornada de trabajo a mis estúpidos trabajadores: Para que conformarse con poco pudiendolo tener todo (para mi). Resulta que por tema de trabajo acabé en Berlín  y justo delante del hotel había una megafiesta de gays y lesbianas. Todos una panda de putones. Pero entre ellos estaba ELLA. Mejor dicho él. Rubia con mechas impecables, gafas de sol anchas con cristales rosa, unos jamones de infarto embutidos en un pequeño jeans recortado, labios y culo carnosos, pechos grandes y puntiagudos (que luego resultaron ser de silicona, aunque desde atrás poco importa). En un portal nos escondimos llenos de lujuria después de hipnotizarnos con la mirada. Lo justo para ponerme el condón y ya la tenía entre mis piernas. Al principio me acojonó ver su ENORME POLLA pero no tarde en palparlo a manos llenas bajo su bragruita de gasa. Lo enculé contra la pared como a la nigeriana que me había follado dos días antes en Madrid. Son lo más parecido a una de mis mamás cachondas pero en moreno requemado. Rápidas y a buen precio. Me encanta notar carne de calidad. Nada de obesas. Las quiero duras y firmes ante mis embestidas. Recuerdo que su culo era miel. Sus gestos y jadeos tan femeninos. Eyaculé como hacía años no lo había hecho. Con mi mujer no he notado ni la mitad de aquello en 10 años de casado. Como me gustaría volver a Berlín. Me cago en la puta crisis.