VESTIDA PARA MATAR CON EL ANO ARDIENTE

Te estoy esperando en casa con la ropa que me he comprado en las rebajas. He arrasado las tiendas de lencería para estar más sexy que nunca. Tengo el corpiño que tanto te gustaba a mitad de precio. Me he depilado el culo y el cipote. He dejado antes a los niños en casa de tu madre. Voy calentando motores con un precioso y enorme consolador verde esmeralda. Ardo por notar tus dedos dentro de mi. No tardes o desperdiciaré toda mi leche en la alfombra. Te espero, mi domina...



































LA REINA DE LA CASA UN SÁBADO POR LA NOCHE

Cogió mis pies y comenzó a pajearse con ellos, yo sentía un poco de asco sentado en el asiento del acompañante. Me pidió que se la chupara, y se me puso tan morcillona que salió del tanga. Comencé a sobarsela, primero tenia un gusto horrible, pero después sentía como golpeaba contra mi garganta y me entraba y salía de la boca. Me sentía como una puta. El culturista empezó a tocarme mi culo, sin darme cuenta me metió un dedo, a lo cual no reaccione. Me dio vuelta y me dijo que me quedara quieto, empezó a chuparme el culo y lo dejo lleno de saliva. Luego sentí como me metía la cabeza enorme de su polla, fue poco doloroso, poco a poco entraba más y más, hasta que me la metió de golpe. Lance un grito de dolor y gusto que se transformo en un: ¡Follame cerdo!. Quería que me regara con su semen todo el cuerpo hasta acabar en mi cara.