SEE YOU


















































































































RUEGALE QUE TE FOLLE

Soy tan puerca que necesito que la madre de mis hijos me folle. Me encanta que me domine y me de por culo sin miramientos. A veces le tengo que suplicar que pare del daño que me hace pero al poco rato pido más. Lo tengo destrozado. Es nuestro pequeño secreto. Todo la lencería y los juguetes sexuales son para mi. Ella empieza a elegir algunos en internet. Cada vez son más gordos. Creo que disfruta jodiendome y tratandome como a una adolescente en celo. Aunque me costó mucho convencerla, creo que será más difícil explicarle que ya es hora de una buena polla de verdad. Soy capaz de compartirla por ello. Necesito carne caliente y que se corran dentro y sobre mi. ¿Lo sabrá ya?. Hace una semana fui a un sexshop de una ciudad cercana buscando algo para mí y acabe chupandosela a un niñato en las cabinas. Me armé de valor y le comí la polla, los huevos y el culo. Se ve que fué la primera vez para los dos. No me excitaba hacerselo a un hombre, me imaginaba que él era mi mujer. Como me gustaría que ella estubiera dotada de toda aquella carne deliciosa y blanquita. Al niñato le conté el porque de aquel ramalazo y la posibilidad de montarselo con los dos en mi casa. Aunque estaba aturdido y avergonzado no le hizo ascos a la idea. Con esta escusa nos lo hemos estado montando varias veces sin llegar a la penetración. Se ha depilado todo y con algo de atrezzo femenino está muy apetecible. Creo que lo he pervertido. Como veis una cosa si que lleva a la otra. Pero no me arrepiento de nada. Estoy disfrutando como una cerda. Solo espero que mi mujer no se enfade y deje de follarme por traerle al pobre idiota a casa. Eso yo no lo aguantaría. En fin, voy al dormitorio ha que me viole. Hasta pronto...

















1 comment:

Elena said...

No se si te lo he dicho alguna vez pero te amo! Gracias por colgar nuevo material! Que cosa más deliciosa todo esto.

Que lo estes pasando estupendamente en la playita y espero que nos enseñes tus marquitas de bañador cuando vuelvas.
Besos