ESA TRAVIESA ME VUELVE LOCO

La conocí en una disco provinciana que inauguraban unos amigos de trabajo. Formaba parte del grupo de animación, una mezcla de gogos, traviesas, transexuales y unos bestias que se colgaban unos metros con ganchos introducidos en su piel. Lo (o la) encandilé con mi cartera bien repleta de euros y acabé invitandolo a la zona VIP. No me fue difícil convencerlo para llevarlo a mi finca. Estaba preciosa vestida como una sexy adolescente de centro comercial. Una extraña mezcla de vulgaridad, sensualidad y elegancia natural la convertía en el centro de las miradas. Incluso la mayoría de los heteros (hombres y mujeres) habíamos caido bajo su encanto. Nada más desnudarle empecé a tocarle y a masturbarle. Como era muy joven se empalmó en seguida y me dijo que se la chupara. Todavía no la tenía totalmente dura. Unicamente vestía un delicado tanga de encaje, un sujetador a juego y unos zapatos de tacón puntiagudos. Me encantó su maquillaje y su peinado, me recordaba a la locuela de mi hija la mayor. Empecé a chuparsela y se empalmó totalmente. Mi experiencia con un par de travelos de carretera no era mucha pero, en menos de cinco minutos, me dijo: "me corro, me corro" y se corrió en mi boca y cara como un animal. Acabó diciendome con voz femenina: "como mola, que bien me la has chupado".  Luego, lo tumbé encima de la mesa del comedor y empecé a lamerle los pezones y la barriga hasta llegar a su vello púbico. Me puse encima de él a cuatro patas, al reves, y empecé a chuparsela. Le lamí sus pequeños huevos y el culo, mientras le acercaba mi polla a su cara. Era precioso el contraste de mi enorme falo y su pequeña y delicada cara. No debía tener más de 19 años. Cogió mi polla y se la metió en la boca, empezó a chuparmela, yo le tube que decir que más despacio pues me raspaba con los dientes, no sabia chuparla. De golpe, él me dijo que ya era el momento. Si me iba a sentar en su polla para que me follara. Me sorprendió pero acepté ser follado por primera vez en mi vida. Untado con un extraño fluido me sente encima y me metí la polla entera en el culo, fina pero larga como una zanahoria. Él gimio de placer al notar mi culo caliente, yo empece a bajar y subir con cuidado. Acabé en menos de un minuto totalmente empalado. Entonces le cogí la cabeza y le meti un morreo mientras se metia su polla dentro de mi ser. Botaba como una puta y no podia parar. Yo sabia que con lo vicioso que soy no podría para de hacer aquello. Incluso esa misma noche me trasvetí con las ropas de mi ex que todavía andaban por casa...






















1 comment:

Anonymous said...

Estan rotos todos los enlaces de las fotos :(